SEXO ANAL

sexo anal
sexo anal sexo anal sexo anal

ENTRAR

 

¿MAS FOTOS?

ENTRAR

Sexo Anal

¿AHORA VIDEOS?

ENTRAR

Galerias de Sexo AnalGratis

Sexo Anal Sexo Anal Gratis Fotos Sexo Anal Videos Sexo Anal Sexo Anal Fotos Galerias Sexo Anal Anal Sexo

 

otros links de interes

fotos gratis gay

voyeurs exhibicionistas

sexo gratis

Sexo Gratis

Lesbianas

 

 

 

sexo anal,sexo anal gratis, fotos sexo anal, fotos de sexo anal, gratis sexo anal,fotos sexo anal gratis, sexo anal fotos, fotos de sexo anal gratis, sexo anal gay, videos sexo anal, fotos gratis sexo anal, anal sexo, sexo gratis anal, sexo anal fotos gratis, practicar sexo anal, sexo anal con maduras, galerias sexo anal, galerias de sexo anal

 

Mini Relatos:

No exagero si digo que no dormí en toda la noche pensando en su cara de angelito e imaginando que entre sus piernas había un regalo para mí. A las 6:30 de la mañana me levante con la idea de ir a buscarla. Tenia que encontrarla. Camine unas calles y vi una casa parecida a la que me había descrito escuetamente y se notaba muy tranquila, como si sus habitantes siguieran dormidos. Di varias vueltas y como 40 minutos después salió de la casa una señora que yo recordaba haber visto en el hotel, sin duda era su mama. Espere un poco mas y ya estaba resuelto a ir y tocar cuando de repente el suelo empezó a temblar. Era más que un temblor. Era un terremoto, de la casa salió corriendo Sw envuelta en una toalla descalza y muy asustada. Yo al verla me acerque a ella y me abrazo. La calme como pude y el temblor ceso me dijo que su mama había ido al otro lado del pueblo a buscar a su abuela yo me quede ahí esperando poder ayudarla pero también con la esperanza de poder tocarla en cualquier parte de su cuerpo.

 

No habían pasado 5 minutos cuando se oyeron gritos y un estruendo muy fuerte. Yo volví mi vista y desde el mar venia una ola inmensa que ya se podía ver golpear mi hotel casi hasta el ultimo de los 8 pisos que tenia de altura. Ahí mis deseos sexuales se esfumaron y solo pense en agarrar a Sw, a una cámara de salvavidas que había junto a la puerta de su casa y levantarla.

 

Aquella pared de agua nos arrastro furiosamente y yo pense en no soltar a Sw por nada. Después de unos momentos bajo el agua logramos salir a la superficie que estaba por demás agitada. Yo podía sentir que corríamos a la velocidad de una autopista. La cámara de salvavidas apenas podía mantenernos a flote. De pronto el agua bajo su velocidad y comenzó a regresar tan rápido como la primera vez y yo veía que nos llevaba el agua hacia el hotel donde yo me hospedaba. Pense que nos estrellaríamos en el pero una ventana del edificio nos succiono y quedamos dentro de el. Yo me agarre de una columna del hotel y logramos detenernos ahí. Cuando el agua ya nos habia dejadotranquilos, subimos hasta el ultimo piso y ahí esperamos a que todo se calmara.

 

Sw lloraba por su mama y yo solo pense en ayudarla. El agua le había arrancado la toalla y a pesar de la dantesca escena, yo no pude dejar de sentir un shock al ver completamente desnuda aquella diminuta dama frente a mí y abrazándome y temblando de miedo me quite mi playera y se la puse como la única prenda de ropa que vestiría por algunas horas.

 

Suena cruel, pero, no me equivoque. Sus pezones si eran café claro y apenas se notaban unos cuantos vellitos en su acolchonada vaginita sin estrenar.

 

Ella quería bajar a buscar a su mama pero yo la convencí de que nos quedáramos arriba para ver mejor desde el edificio.

 

Sobra decir que no la vimos y su familia no apareció.

 

Mis pertenencias se perdieron pero, mis papeles yo los había guardado en la caja fuerte de mi habitación, por lo cual pude recuperarlos.

 

Con el poco dinero que me quedaba me lleve a Sw a una ciudad mas adentro en el país donde yo pude comprar con la tarjeta de crédito ropa para mi y Sw y rentar un cuartito en otro hotel, además de dar aviso de que había sobrevivido a la embajada.

 

Habían pasado ya 4 días del Tsunami y tenia ya 3 noches durmiendo en la misma cama que Sw. No había sentido yo ningún impulso sensual, pero, la cuarta noche mientras dormía vi en mis sueños a la princesita que me había impacto en el hotel. En mi sueño vi que ella volaba desnuda con un listón negro que ondeaba sostenido de su cuello y sus piernas se abrían y de sus pequeños vellos pubicos salía una luz tenue que alumbraba hacia mi pene y sus manos goteaban aceite que se untaba en los senos.

 

Brinque de mi sueño y vi a esa dulce niña acostada junto a mi dándome la espalda, mi pene ya estaba mas que listo. Hoy Sw era para mí.

 

Vestida con una playera y un calzoncito nada más, yo acaricie su espalda por debajo de la playera y sentí su suave piel. Ella despertó y pregunto ¿Qué pasa? Nada- le respondí -duérmete- y deslice mis manos hacia delante para encontrar sus pechos.

 

Ella salto de la cama y abrió los ojos mas grandes que sus párpados orientales le permitían -¿Qué me haces?-

 

-tú solo duerme y yo me encargo de todo-

 

Ella quiso salir del cuarto pero yo la tome por la cintura y la apreté muy fuerte. Se resistía y ahora también intentaba gritar por lo cual yo tome un pedazo de la sabana del hotel y lo metí en su boca para sofocar el grito.

 

La acosté en la cama boca arriba y sujete fuertemente con mis manos sus delgadas muñecas, estire sus brazos y languetie su cara. Ya no había regreso, yo estaba resuelto a violar a mi hermosa protegida.

 

Junte sus dos brazo por arriba de su cabeza y la sujete con una mano y con la otra le arranque la playera. Yo sudaba profusamente y temblaba. Amordace su boca y su diminuto cuerpo no tubo más opción que resignarse a adoptar las posiciones en que yo la colocaba. Quería verle todo. Así que arranque el frágil calzón y ahí estaba su virgen y diminuto sexo al que lengüetie con salvajismo y luego con los labios y con los dientes jalaba sus escasos vellitos. Abrí sus piernas y separe los labios de la vagina y ahí estaba mi regalo. En la parte baja de aquel espectacular orificio estaba una delgada capa blanca como la tela de una araña. Era su himen. Ella era virgen de todo a todo y con mucho cuidado puse mi lengua en aquel himencito y entonces de un tirón lo rompí. Ella dio un grito apagado por la mordaza y yo succione la sangre que salió de aquel acto soñado y me la trague toda.

 

La acosté en el suelo y me senté en su estomago. Abrí el short que tenia y le dije –hoy vas a conocer a tu tío palote y lo vas a querer mucho- así saque me pene mas duro que un hueso y lo puse sobre sus pechos. Arrastre mi glande por sus labios y también mordí sus pezones los lamí y ya muy emocionado le mordí su pecho izquierdo sacándole sangre ella gritaba con mucho llanto. Me levante y ella se arrastro en el suelo tomando una posición fetal mientras lloraba. Le di una patada y le ordene que se acostar con las piernas abiertas ella lo hizo muy lentamente y le grite –prepárate para estas sacudidas que las vas a recordar mas que a la ola-

 

Deje caer todo mi peso sobre ella y con mi pene busque su hoyo infantil. Lo introduje poco a poco y sentí como su hoyo no era lo suficientemente ancho para mi pene. Los costados de su vagina me apretaban el pene y en cada movimiento de entra y sale yo sentía apretadito mi miembro y un sensación exquisita de placer que se maximizaba con sus gritos de dolor y angustia.

 

Por casi 50 minutos utilice a Sw como mi juguete sexual y al cabo de unas vigorosas penetraciones mas mi pene dejo salir todo mi semen dentro de su vagina violentada.

 

Me levante y vi grandes manchas de sangre en sus piernas y mi pene estaba cubierto por completo por sangre.

 

Todo mi deseo por Sw se había esfumado. Ahora sentía desprecio por ella que no dejaba de llorar tendida en el suelo como muerta, quizá adolorida pero inerte.

 

La amarre debajo de la cama con algunas prendas de ropa y pense que sin duda me arrestarían por eso así que puse mi pie en su cuello y lo apreté ante la resistencia inútil de Sw por safarse de mí. Luego de un momento Sw dejo de moverse. Limpie la sangre del suelo, conseguí unas bolsas grandes de la lavandería del hotel y camine en la noche cargando el cuerpo envuelto de Sw y lo puse en un camión que transportaba muertos del Tsunami.

 

Ya en México, el remordimiento me vino a visitar. Hoy no puedo creer que yo halla hecho algo así. A veces mis demonios me invitan a suicidarme y otras veces olvido la infamia que cometí y recuerdo a la niña dulce e inocente que con su charola en la mano me sonreía y que tenia la mas bella figura que yo haya podido ver.